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La historia es fundamental, ya que desconocerla nos condena a repetirla.
DEL SUENO A LA REALIDAD
"La tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas" GN.1.2
Antes de nacer, durante su vida fetal, el hombre se
encuentra inmerso en el agua. Sin embargo, el medio acuático se
torna para el, en lo sucesivo, un medio hostil.
Es muy difícil definir en que momento comenzó el buceo en apnea
y posiblemente nunca lo sepamos. Algunos arqueólogos creen
que el hombre de neandertal buceaba para conseguir
alimento. En muchas civilizaciones antiguas como los
aborígenes del Norte de Australia y las Bahamas tenían en los
frutos del mar su principal de medio de subsistencia.
Cuenta una antigua leyenda griega, que Leandro nadaba mas de 40
millas cada noche en los Dardanelos para reunirse con su amada.
Es muy probable que las relaciones entre el hombre y el mar
surgieran de la necesidad que aquel tenia de procurarse el
alimento. Hace mas de 125.000 años , por lo menos, que
nuestros antepasados comenzaron a recoger moluscos y crustáceos,
como atestiguan algunos restos arqueológicos descubiertos en
África.
No obstante, la idea de explorar las orillas y las
charcas dejadas por la marea, así como la de penetrar
directamente bajo el agua, se origino, en parte , en el espíritu
aventurero del hombre, en su insaciable curiosidad.
Resulta difícil calcular, ni siquiera aproximadamente, cuando
intento adentrarse por primera vez bajo el agua con un propósito
distinto al de la búsqueda de alimentos. Las primeras joyas a
base de perlas y conchas datan del Neolítico. En Creta existió
(entre el año 3.000 y el 1.400 a. de C.) un floreciente comercio
de esponjas y púrpura (esta ultima se obtenía de unos moluscos
bastante comunes: La cañadilla y el busano).
Incluso se describió en unas momias de las costas de Chile y
Perú, los cuales eran habitantes prehistóricos dedicados a la
pesca y se consideran los primeros humanos que sufrieron
exostosis otica.
Los buceadores en apnea del
mediterráneo o las amas (mujeres buceadoras), de Japón y Corea,
provistas de gafas y de algo de lastre, para acelerar el
descenso, descendían a varias decenas de metros de profundidad
hace mas de 1500 años a la búsqueda de ostras perlíferas,
conchas , crustáceos, y algas comestibles.
El primer reporte de buceo
profundo en apnea se remonta al 6 de julio de 1913 en los Carpatos en el Mar
Egeo, donde un barco de la Armada Italiana, posterior a una
tormenta, perdió su ancla a unos 70 metros de profundidad. Tras
varios días de intentos y una muerte, el capitán decidió
buscar ayuda entre un grupo de pescadores de esponjas griegos.
Entre ellos se encontraba Giorgios Haggi quien aseguraba poder
descender hasta 100 metros de profundidad y que podía sostener
la respiración hasta por 7 minutos. El pescador tenia un aspecto
decrépito con una marcada deformidad del tórax y al ser
valorado por el Medico del barco considero que padecía de
Enfisema Pulmonar y que no era apto para bucear. Sin embargo, ese
día, Yorgos descendió en tres ocasiones a una profundidad de 77
metros y logro pasar un lazo para que fuera izada el ancla. La
particularidad de esta hazaña fue la que inspiro al gran
campeón Enzo Maiorca a modificar la forma del descenso con la
cual se han logrado los records actuales. Yorgos se ataba a los
tobillos unas piedras pesadas con lo cual descendía (de pie) a
una gran velocidad, en el fondo cortaba las ataduras y luego era
izado por sus ayudantes por medio de unas cuerdas atadas a su
pecho.
Durante la segunda guerra
mundial las armadas Francesas e Italianas utilizaron apneistas en
misiones de guerra. Pero podemos considerar que el nacimiento de
nuestro deporte ocurre en 1949 cuando Raimondo Bucher, capitán
de la fuerza aérea, descendió a una profundidad de 30 metros y
subió con un testigo como prueba de su hazaña. A partir de ese
momento comenzaron las competencias de apnea. En 1951 aparecen
los campeones Ennio Falco y Alberto Novelli, quienes formaban
parte de la tripulación del gran Jacques I. Cousteau, quienes
descendieron a una profundidad de 35 metros. Posteriormente
continuaron rompiendo records los cuales están resumidos según
la modalidad de descenso y son un gran recuerdo histórico (VER). En los años 60 apareció
una de las figuras mas importantes en el mundo de la apnea, el
italiano Enzo Maiorca, quien durante 5 años domino los records
mundiales, perfecciono muchas de las técnicas de descenso
actuales, colaboro en el diseño de nueva tecnología y lo mas
importante, rompió la barrera psicológica de la profundidad. El
mismo cuenta que los médicos de ese entonces consideraban, que
de acuerdo a su capacidad pulmonar, el sobrepasar los 50 metros
lo expondría a un colapso pulmonar total. Cuando se acercaba a
esa profundidad "mortal", le parecía extraño lo bien
que se sentía, y le parecía imposible que estuviera a pocos
metros de la muerte. En una de esas inmersiones decidió avanzar
su brazo por debajo de esa barrera y decidió cruzarla,
alcanzando 51 metros.
Para esta época aparecieron dos rivales
para Enzo, el Polinesio Teteke Williams y el Americano Robert
Croft. En 1966 aparece otra gran figura de la apnea, el Francés Jacques Mayol, desde ese momento
comienza un duelo prácticamente solo entre ellos dos. Jacques
Mayol contrastaba con el campeón italiano, ya que físicamente
no era muy imponente y fue el que introdujo las técnicas de Yoga
dentro de la apnea. En 1976 en la Isla de Elba, Mayol rompe la
barrera de los 100 metros y en 1983 desciende hasta 105 metros.
En 1988 nuevamente reaparece Enzo quien desciende hasta 101
metros y se retira. En 1989 Angela Bandini, unida
sentimentalmente a Jacques, desciende a 107 metros y con esta
hazaña termina una saga de casi 30 años. El duelo de estos dos
tritones inspiro la película de ficción: "Le Grand
Bleu", la cual reflejo el espíritu de nuestro deporte, pero
que caricaturizo al gran apneista Enzo Maiorca, y provoco el
distanciamiento entre estos dos pioneros de la apnea.
Durante los años 90 se produjo un duelo entre el Cubano Pipin y el Italiano Umberto Pelizzari, ya utilizando la técnica actual de descenso. Hasta finales de los 90 el duelo fue prácticamente entre ellos dos, pero últimamente han aparecido apneistas como Gianluca Genoni y Loic Leferme que han hecho la competencia mas reñida. Actualmente la mayor profundidad (no oficial) la ostenta Pipin con 160 metros y el Récord Oficial lo ostenta Loic Leferme con 152 metros. A nivel femenino es importante destacar a Debora Andollo y Tanya Streeter
Ojala este deseo de estar en la profundidad continúe llevando paz a nuestros corazones y tranquilidad a nuestras mentes y no se vuelva una lucha egoísta por una meta vana.
KARL Y FRANK PERNETT
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